domingo, 8 de diciembre de 2013

Homeopatía y efecto placebo

Homeopatía y efecto placebo


El pasado martes 3 de diciembre se hizo pública la noticia de que los productos homeopáticos iban a ser regulados por el ministerio de Sanidad. Esta noticia, ha tardado más de dos décadas en llegar puesto que fue a principios de los años 90 cuando se abrió una disposición transitoria que permitía la comercialización de estos productos. Desde esa disposición los productos homeopáticos se distribuyen legalmente en España. Sin embargo, lejos de lo que cabria considerar solo 12 de los miles de estos productos están completamente registrados en el mercado.
Sin embargo la cuestión es ¿esto es bueno no?
Para responder a la pregunta primero hay que conocer que es la homeopatía. La homeopatía como tal fue inventada en el siglo XVIII por Christian Hahnemann, un médico que postuló la idea de que las cosas que causan síntomas similares a una enfermedad en un individuo sano, pueden ser usadas para tratarla en un individuo enfermo. Esto lo postulo al darse cuenta de que cuando ingería quinina, tenia síntomas similares a las fiebres que se trataban con la misma. Intentando llegar a alguna conclusión, diluía cada vez más la quinina en agua y observaba que los síntomas de su ingesta mejoraban con cada dilución. Pero lo que él no sabía era que era alérgico a la quinina.


 Hoy dia la homeopatía se comercializa con los mismos principios: Lo similar cura lo similar y cuanto más se diluye una substancia mayor es su efecto curativo. La razón que se atribuye a este efecto al diluir es a un efecto que han llamado la memoria del agua, de forma que al agitar los compuestos transmiten sus características al agua. Pero ¿Cómo se realizan estas diluciones? Para ello se toma una parte de la sustancia original y se diluye con 100 partes de agua, de forma que tendremos una dilución llamada 1CH (por Christian Hahnemann). Si repetimos este proceso tendremos una dilución 2CH y asi sucesivamente. A resumidas cuentas, cuando mayor es el número, mayor es la dilución y según la homeopatía mayor es el efecto.

A resumidas cuentas, según la homeopatía si tomamos una gota de café, y la llevamos a una dilución 50CH tendríamos un tratamiento contra el insomnio (ya que la cafeína lo provoca). Sin embargo, si echáramos una gota de café en el océano, tendríamos mucho mas café en todo el océano que en una pastilla 50CH.
Sin embargo a pesar de que contradice la lógica, la gente continua usándola y afirma que sus efectos son reales y positivos, de hecho incluso se comercializa. No comercializarían nada peligroso ¿verdad?


Ciertamente no es directamente peligrosa y la homeopatía presume de no tener efectos secundarios como la medicina, lo cual hace que mucha gente decida usarla. No obstante la razón es que la homeopatía no tiene efectos secundarios porque no tiene efecto alguno. Se comercializa porque al realizar diluciones tan altas no puede causar ningún efecto al no haber nada más que agua. Por desgracia, sino bastaría con tirar una medicamentos homeopáticos al mar y esperar a que las enfermedades de todo el globo desapareciesen. Sin embargo, si la gente la usa, la ha probado y dice que funciona ¿no será que funciona y la ciencia no lo acepta?

Para eso, tenemos que remitirnos al
efecto placebo. Este efecto es un fenómeno psicológico que hace referencia al conjunto de consecuencias que produce una sustancia que no tienen relación con su acción directa, sino con lo que el que la consume o administra piensa que le puede producir. Este efecto tiene principios similares a la explicación de por qué funciona el “cura sana” ya que el mero contacto humano o la creencia de que algo te alivia puede contribuir al hecho mismo de que te alivie. Este efecto es muy curioso, de hecho se ha estudiado ampliamente y se ha descubierto que las inyecciones de Suero fisiológico son más efectivas que la ingesta oral de píldoras, y estas últimas mejores que la de pastillas. Incluso el sabor, color, tamaño o incluso dolor pueden aumentar el efecto.
Esto se sabe ya que cuando se trata a un grupo de personas con pastillas que no tienen principio activo sin saberlo y a otro grupo no se le trata los resultados son que el grupo tratado con placebos mejoran mas que el grupo que no ha sido tratado. Incluso pueden obtenerse estos resultados si saben que toman un placebo. De hecho el placebo es tan poderoso que funciona incluso en niños y animales cuando la persona que los trata piensa que lo que utiliza tiene una función. Por eso cuando se estudia un medicamento se analiza mediante un procedimiento llamado de “doble ciego”: A un grupo se le administran  placebos y a otro el medicamento y ni el paciente ni el experimentador saben que está consumiendo cada uno. Incluso cuando se analizan los resultados, no se sabe quien consume el medicamento hasta que no se llega al resultado final.

Volviendo al tema, la razón por la que sabemos que no funciona (aunque sea por razones desconocidas) es que cuando los productos homeopáticos se analizan en busca de efectos se hacen dos grupos de pacientes, a uno se le trata con homeopatía y a otro con placebo. Cuando buscas diferencias en el efecto del tratamiento en ambos grupos descubres que el efecto ha sido el mismo, y que la homeopatía no ha funcionado mejor, o dicho de otra forma, ha funcionado solamente como efecto placebo. Sobre esto se ha estudiado mucho, de hecho una búsqueda en una base de datos de publicaciones da como resultado casi 5000 publicaciones en las que ningún estudio de doble ciego encuentra efecto mejor que el del placebo. De hecho la OMS reitera que no son tratamientos efectivos y los desaconseja en enfermedades potencialmente mortales, junto a ella un estudio independiente que pidió el gobierno concluyó lo mismo en 2011, incluso la Organización Médica Británica  llegó a definir la homeopatía como un tratamiento no distinto de la brujería.

Volviendo a la legislación que va a incluir los tratamientos homeopáticos en la farmacopea española,
Belén Crespo, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) dijo en una entrevista al País : “La legislación contempla dos tipos de medicamentos homeopáticos: los que quieren tener una indicación terapéutica determinada y los que no. Solo les solicitaremos que demuestren la eficacia si hay indicación terapéutica. Tendrán que presentar estudios sobre esa eficacia.“ Dicho de otra forma, bastará con indicar que no tiene indicación terapéutica para poder ser comercializado en farmacias, o demostrar que la tienen lo cual no difiere de la reglamentación actual sobre cualquier medicamento. Resulta para todos evidente que un medicamento ha de demostrar siempre su seguridad, calidad y eficacia, sin embargo la homeopatía podrá saltarse este último paso y comercializarse de la misma forma que puede comercializarse una piruleta dándole unos 600€ al estado y probando que no tiene efectos negativos. Recomiendo encarecidamente leer la entrevista entera, no tiene desperdicio ver como desprecia la necesidad de mostrar la eficacia de un medicamente solo porque sea seguro, incluso los controles de  seguridad cuando está tan diluido no requieren necesariamente estudios clínicos.


Pero la cuestión es ¿es esto razonable? ¿Por qué no iba a querer una empresa demostrar la eficacia de sus medicamentos? Cuando debates con defensores de la homeopatía, aparte de diluir tus argumentos,  suelen decir que a las grandes empresas no les conviene que algo tan barato como la homeopatía les desbanque curando a todo el mundo. Sin embargo lo que parecen desconocer es que las empresas que comercializan estos productos o son las mismas o son también grandes empresas que se comportan como tales. Un  ejemplo de esto, es un máster ofertado en la universidad de Valencia que entre otras empresas tiene a la multinacional empresa homeopatía Boiron de patrocinador (Recomiendo mirar el link para ver sus ingresos). Además de barato tienen poco, sobre todo teniendo en cuenta que son pastillas de azúcar.
Pero si no son peligrosos ¿Por qué ha de importar? La respuesta es muy simple, porque si lo son, incluso de forma directa. Si una persona decide tratarse con un placebo puede ocurrir que por omisión de un tratamiento efectivo tenga consecuencias más graves de las que debió tener si se hubiese tratado con algo efectivo, ejemplos recientes son un paciente vizcaíno que llegó al hospital con una crisis hipertensiva porque su médico decidió retirarle la medicación y darle homeopatía. Y otro ejemplo más triste es el de una madre canadiense que decidió tratar la infección de su hija con lo mismo, y su hija falleció.

Esta legislación es una puerta a una estafa, pero a una estafa muy extendida y en lugar de pararle los pies a las empresas que les sacan los cuartos a la gente que no tiene razón alguna para saber de medicina, les abren la puerta por un puñado de euros.
Recomendado:
Como me convertí en homeópata especialista



                                                                                                   Guillermo Valera Marín



sábado, 23 de noviembre de 2013

El ataque de los clones


El ataque de los clones

Su nombre fue Dolly, y no tardó en convertirse en la oveja más famosa del mundo.
Fue una gran revolución para la ciencia, y tras este famoso experimento se han hecho otros muchos a lo largo de la historia reciente. Dolly era la primera oveja clonada, y demostraba que los seres humanos somos capaces de clonar mamíferos, incluso de gran tamaño. Parece pura ciencia ficción y sin embargo es un hecho absolutamente cierto.

Para empezar, deberíamos saber lo que es un clon y en que consiste la clonación. Un clon es un individuo genéticamente idéntico a otro, es decir, un organismo que tiene exactamente el mismo ADN que otro. La clonación por lo tanto, consiste en a partir de un individuo, obtener otro que sea idéntico a él.

Aunque Dolly fue el caso más famoso, no fue en absoluto, el primer caso de clonación que se consiguió. La historia comienza con los experimentos de John Gurdon, de los que ya hablamos en el post ¿Por qué mi hígado y mi pulmón son diferentes?, En estos se siguió una estrategia muy curiosa,  en la cuál se utilizaban óvulos de sapo. Un óvulo, es una célula que tiene absolutamente todo lo necesario para empezar el desarrollo embrionario, tiene un montón de reservas de energía acumuladas y toda la maquinaria celular necesaria para los primeros pasos de este proceso.  Sólo le falta una cosa, la mitad de su ADN. Eso es lo único que aporta el espermatozoide al zigoto*1, célula de la cuál todos venimos.

Gurdon, utilizó estos óvulos para hacer su experimento, que consistía en coger una célula adulta de sapo, en este caso, una célula de la piel, y quitarle el núcleo (que contiene todo el ADN del sapo al que se le quita dicha célula). Después, cogió un óvulo de sapo y le quitó el núcleo, tras lo cual, puso el núcleo de la célula de la piel en el óvulo sin núcleo. Los resultados de esto fueron impactantes, revolucionarios, y sencillamente, magníficos. El óvulo, una vez paso de tener un núcleo con la mitad del ADN, a tener uno con el ADN completo “decidió”, que ya no le hacía falta espermatozoide alguno, y comenzó el desarrollo embrionario. Tras completarse éste, nació un renacuajo que como tenía el mismo ADN que el sapo al que se le había quitado la célula de la piel, crecería convirtiéndose en un sapo idéntico al donante. Es decir, en un clon de éste. Gurdon había conseguido clones de sapo a partir tan solo de óvulos de éstos y células de la piel.

Cuando óvulo y espermatozoide se fusionan, se forma el zigoto y comienza a formarse el embrión a partir de él.
Tras éstos abrumadores resultados, varios grupos de investigación en todo el mundo siguieron trabajando en torno a la idea de la clonación, y uno de ellos se aventuró con éxito en el intento de clonar mamíferos.
El grupo de Ian Wilmut, utilizó células de glándulas mamarias de oveja y trasplantó sus núcleos a óvulos de la misma especie, y se implantaron estos óvulos en úteros de una oveja embarazada que hizo de madre nodriza. Obteniendo como resultado, tras hacerlo en muchos óvulos, tan solo una oveja clonada, la famosa oveja Dolly. Esto les decía que, al igual que con los sapos, aunque era un proceso ineficiente, era posible la clonación de mamíferos.


Sin embargo había algo en Dolly que la hacía extraña, distinta a las demás. Era una oveja que había nacido más vieja que el resto, y por eso vivió menos tiempo. Esto ocurría por el proceso que describimos en el post La muerte nos sonríe a todos, devuélvele la sonrisa, las células “envejecen” porque los extremos de sus cromosomas se acortan progresivamente. En el núcleo de la célula de la glándula mamaria utilizada para clonar a Dolly los cromosomas ya se habían acortado un poco, porque era una célula adulta (y por tanto, algo “envejecida”) proveniente de una oveja adulta. Así,  como éste núcleo fue el núcleo del “zigoto” a partir del cuál se generó Dolly, todas sus células tendrían sus cromosomas acortados, y por eso ella era más vieja de lo normal.

Y si bien hemos dicho que Dolly no fue el primer caso de un organismo clonado, desde luego tampoco fue el último. Muchos grupos de investigación a lo largo de los años posteriores a éstos descubrimientos han conseguido la clonación de toda clase de animales, entre ellos diversas especies de mamíferos, esto nos hace concluir que es posible la clonación de todas las especies animales utilizando este método. Pero…….¿todas?


¿Podemos clonar seres humanos?
Oficialmente esto nunca se ha intentado, por lo que decir que sí que podemos sería no ser del todo correcto. Sin embargo, los seres humanos somos a éstos efectos, iguales que el resto de animales, por lo que, teóricamente, no debería de haber ningún impedimento para poder clonar seres humanos igual que el resto de animales. Lo más probable, y de hecho, lo casi seguro, es que si hiciéramos lo mismo que se hizo con Dolly pero con células humanas, obtuviéramos clones humanos. Esto no se hace, al menos oficialmente, porque obviamente está prohibido, apelando al derecho de individualidad que tenemos todos los seres humanos.

Por último destacar que dos individuos clónicos, serían como dos gemelos*2. Genéticamente idénticos, aunque sus características personales no tendrían por qué ser iguales, ya que esto se debe a procesos posteriores que moldean al organismo, según los estímulos que reciba del ambiente, educación, vivencias, etc.
Aunque parezca mentira, algunas virguerías propias de las mejores tramas de ciencia ficción están hoy en día al alcance de nuestra mano, y la clonación es un claro ejemplo de ello.





*1 Hoy en día se sabe que el espermatozoide también aporta algunos componentes del citoplasma, como centriolos, pero esto no afecta al tema que tratamos aquí.
*2 Nos referimos, por supuesto, a gemelos univitelinos

martes, 12 de noviembre de 2013

Los misterios del cerebro III: “Que la fuerza te acompañe”


Los misterios del cerebro III: “Que la fuerza te acompañe”

Se trata de una frase muy conocida de La Guerra de las Galaxias. La fuerza en esta obra de ficción era una energía sobrenatural que otorgaba a los que eran capaces de sentirla y dominarla habilidades extraordinarias. Gracias a ella, los Jedi podían por ejemplo intuir cuando y donde iban a recibir un disparo láser incluso sin poder ver, como aprende a hacer Luke Skywalker
como parte de su entrenamiento. ¿Son los Jedi, unos meros personajes de ficción los únicos capaces de esto? ¿o acaso los seres humanos somos capaces de dominar esta “fuerza” para ser capaces de acciones como esta? La respuesta sorprendería a más de uno.

¿Pueden ver los ciegos?, parece una pregunta tonta, ya que la mera definición de ciego dicta que una persona ciega es aquella que es incapaz de ver. Sin embargo hay algunos ciegos en los que “La fuerza es muy intensa”.  ¿Cómo reaccionarían si observaran que un ciego esquiva hábilmente un objeto que se dirigía hacia el, antes de que éste llegue a alcanzarlo? ¿Y si vieran a un ciego avanzar sin bastón ni perro guía a través de un pasillo en el que hay diversos obstáculos, evitando cada uno de ellos para alcanzar su destino sin demasiados problemas? Seguramente todos quedaríamos asombrados y perplejos, y seguramente habría quien que se apresuraría a decir que el ciego ha oído el objeto que se dirigía hacia él o palpado, olido, sentido ect, los objetos del pasillo. La sorprendente realidad es que hay algunas personas que aún sufriendo de completa ceguera son capaces de hacer esto. Y éste fenómeno no se debe a que sean capaces de percibir los objetos con el resto de sus sentidos, sino que, como apuntan los estudios en este campo, los ciegos pueden ver estos objetos, un fenómeno conocido como VISIÓN CIEGA.


¿Cómo es esto posible? Para entender este espectacular fenómeno, primero hemos de entender un poco de cómo funciona nuestro cerebro.
Seguro que en alguna ocasión, por algún desafortunado accidente, o por la mala intención de alguien, nos hemos visto en la situación de que un objeto vuele directamente hacia nosotros amenazando con impactar contra nuestro cuerpo. Y seguro que también en alguna ocasión, hemos sido lo suficientemente rápidos como para reaccionar a tiempo y evitar el choque.

Pero nosotros podemos ver, eso no es nuevo. Sin embargo no nos hemos parado a pensar lo que ocurre en nosotros en esa situación. Nosotros en absoluto somos conscientes de lo que está ocurriendo, no podríamos decir que es el objeto que viene hacia nosotros, ni de donde viene, de hecho, antes de reaccionar, ni siquiera somos conscientes de que algo peligroso se aproxima hacia nosotros. La reacción es primero, la comprensión después. Es precisamente por eso que muchas veces quedamos en ridículo cuando reaccionamos tratando de esquivar una simple sombra, o cuando reaccionamos ante el amago de alguien que finge tirarnos algo.

Que el orden de acontecimientos sea ese, no es algo trivial, sino que tiene su sentido biológico. Si nos va a atropellar un autobús, el orden de prioridades para nosotros es 1. Movernos rápidamente para evitar el atropello 2. Entender que un autobús de color rojo avanzaba hacia nosotros con la velocidad apropiada para hacernos daño en una previsible colisión, dadas las trayectorias de ambos. Del mismo modo que si nos quemamos la mano, lo primero que hacemos es retirarla, antes de comprender que es lo que está sucediendo. De hecho, si alguien decidiera cambiar el orden de esos acontecimientos, dudo mucho que sus genes se transfirieran a la siguiente generación. La clase de mecanismos que provocan la primera respuesta son los que llamamos reflejos.

Para que estos reflejos sean posibles necesitamos dos pilotos a los mandos del cerebro. Uno de ellos somos nosotros, con consciencia de nosotros mismos, con capacidad de ver, oír, entender, etc el mundo que nos rodea y tomar decisiones basadas en la reflexión para ejecutar nuestras acciones. Es decir, el cerebro consciente. cerebro inconsciente.
El segundo piloto, es el piloto automático, que, nos lo permita nuestro ego o no, es más rápido y eficaz que nosotros mismo. Él se encarga de los mecanismos que son reflejos o automáticos, desde mantener la respiración constante hasta reaccionar rápidamente ante estímulos peligrosos. Este es el
Los órganos encargados de nuestros 5 sentidos, conectan tras recibir la información tanto con áreas del cerebro gobernadas por el cerebro consciente, en las cuales la información se comprende, estructura e interpreta, como con áreas dirigidas por el piloto automático, que elabora respuestas rápidas y de suma importancia, ante la información recibida. Éste segundo circuito, por necesidad, es mucho más rápido que el primero.


Volviendo pues al caso de la visión ciega, lo que ocurre con estos ciegos es que tienen dañadas las áreas cerebrales encargadas del procesamiento consiente de la información, por lo que el circuito del cerebro consciente no funciona, lo que hace que estas personas, conscientemente no vean nada. Sin embargo, sus ojos funcionan correctamente, y pueden enviar la información a las áreas del cerebro inconsciente, y éstas pueden hacer que respondan a los estímulos, esquivando objetos que se les aproximan, u obstáculos en su camino, sin que ellos sean conscientes de que lo han hecho.


Estas y muchas otras son las maravillas de las que es capaz esta “Fuerza”, éste cerebro inconsciente, que no siempre tenemos en cuenta pero que es de una perfección e importancia supremas. Que la fuerza os acompañe.



Vídeo de Redes sobre visión ciega:

martes, 5 de noviembre de 2013

El legado de Mr. Darwin


El legado de Mr. Darwin

Charles Darwin es un científico conocido en todo el mundo, algo de lo que no demasiados científicos en toda la historia pueden presumir. Sus ideas y su aportación cambiaron por completo las ciencias de la vida y la forma de pensar de todos los que se dedican a ellas. La idea de la evolución por selección natural fue sin duda una forma novedosa y extremadamente rompedora de explicar el porqué de la enorme diversidad de la vida y de su maravillosa complejidad,  ningún sistema mecánico puede asemejarse a perfección con la que nuestros músculos y huesos nos hacen movernos, y ni el ordenador más potente del mundo se acerca lo más mínimo a la complejidad y las capacidades del cerebro. Estos mecanismos tan complejos se han ido esculpiendo tras miles y miles de años de evolución. Fue Darwin el que dio con la tecla sobre el cómo ocurría esto, con su teoría de la evolución por selección natural. El tiempo no ha podido darle más la razón, y hoy en día todos los que se dedican al estudio de la vida, solo pueden observarla desde ese prisma.


¿Creacionismo o Evolucionismo?
Recapitulemos un poco, las primeras ideas sobre el porqué de la diversidad de la vida en el planeta eran por supuesto creacionistas, las principales corrientes de pensamiento apuntaban a que se produjo al principio de los tiempos un diseño inteligente de los distintos organismos por parte de algo superior, y esto explicaba cómo era posible la complejidad y diversidad de la vida. Si nos detenemos un momento a pensar, no resulta extraño en absoluto que fuera ésta la explicación mayoritaria en aquella época. Los científicos llaman a eso el argumento del relojero, si una persona se encuentra un reloj en el suelo y lo abre, observando la complejidad que alberga, lo natural es pensar en que alguien inteligente lo haya construido, y no que sus piezas se hayan ensamblado aleatoriamente creando semejante maravilla.
Es por esto, que no resulta raro que las primeras ideas para explicar la diversidad y complejidad de la vida. Dicho sea de paso, éstas corrientes todavía no se han extinguido del todo, y todavía hay grupos de personas que defienden esas ideas, basándose sobre todo en la falta de conocimiento científico sobre algunos temas para argumentar la existencia de ese diseño inteligente. Sin embargo, y para su desgracia las pruebas científicas apuntan en otra dirección: la complejidad y de las especies se lleva a cabo mediante años y años de evolución.
A pesar de que Darwin es sin duda, el evolucionista más conocido, no fue de ningún modo el primero en pensar que las especies evolucionaban. Hubieron otros pensadores anteriores y contemporáneos a él que desarrollaron ideas evolucionistas. Lo novedoso de Darwin es que encontró el mecanismo que hacía posible esto.

¿Cómo funciona la selección natural?
Para entenderlo podemos poner un ejemplo muy simple. Si un pastor de vacas tiene un gran rebaño, seguro que tiene algunas vacas que dan más leche que otras. Sin duda, a éste le interesará cruzar a aquellas que produzcan más leche, así, las hijas de éstas producirán también más leche. Si cada generación hace lo mismo, al final, el rebaño estará formado por vacas que produzcan mucha leche, ya que sólo estas se habrán reproducido y habrán tenido hijos. Esto ocurre a diario en las granjas y campos y se llama selección artificial. La idea de Darwin era sencilla, esto también ocurría en el mundo salvaje, solo que en ese caso no había ningún pastor que eligiera que animales eran los que se reproducían, sino que era la propia vida salvaje, la propia competencia y lucha por la supervivencia, la que los elegía.

En definitiva, el mecanismo que describió Darwin de evolución por selección natural consta de dos pasos. Primero la variación genética. Ninguno somos iguales a nuestros padres, aunque heredamos sus genes y por eso nos parecemos a ellos en distintos caracteres, nunca somos idénticos. Esto es así porque la vida tiene mecanismos que permiten la variación genética entre generaciones. Por lo tanto, todos los individuos somos genéticamente únicos, las variaciones entre individuos de la misma especie a nivel genético son minúsculas, pero son las que hacen posible que cada uno sea diferente, y esto ocurre con todas las especies. Estas diferencias pueden hacer un individuo sea más competitivo o menos, y, por supuesto hay diferencias que no afectan ni positiva ni negativamente al individuo. En esto consiste el segundo paso. La selección del más eficiente. Aquellos individuos que sean más eficaces para sobrevivir en la naturaleza y para reproducirse, son los que lograrán tener descendientes, que llevarán sus genes, de forma que generación tras generación, serán estos los que vayan pasando sus genes a la siguiente. Por ejemplo si  un felino como un tigre o un león desarrolla unas garras más eficaces para cazar (por la lotería de las diferencias genéticas), tendrán más probabilidades de sobrevivir, y por lo tanto de tener hijos que lleven sus genes, y así sucesivamente generación tras generación hasta que tras el paso de muchos años, todos los miembros de la especie tengan esas garras. Y por supuesto, para esto, son tan importantes los caracteres que mejoren la capacidad de sobrevivir, como los que mejoren la capacidad de reproducirse, lo importante para la evolución no es la supervivencia del individuo, sino la de sus genes. A la suma de la habilidad para sobrevivir y la habilidad de reproducirse se le llama, EFICACIA BIOLÓGICA, y cuanto mayor sea, mayor probabilidad tendrá el individuo de transmitir sus genes.
Así, si un carácter nuevo surgido por azar gracias a la variación genética es beneficioso, acabará por imponerse, y si es perjudicial, acabará por desaparecer.
Cabe recalcar que aunque el gran mérito de ésta importantísima teoría se lo ha llevado por completo Charles Darwin, otro científico contemporáneo suyo, de condición mucho más humilde llamado Alfred Russel Wallace, desarrolló la misma teoría al mismo tiempo, de hecho la presentaron juntos a la comunidad científica. Sin embargo Wallace se retrató poco después al no aceptar la idea de Darwin de incluir al se humano dentro de su idea de la evolución, pronunciado que era descendiente de los primates. A lo que Darwin respondió con una carta personal dirigida a Wallace en la que le decía “Espero que no haya matado usted nuestra preciosa criatura”.

¿Es la única forma posible de evolución?
No lo es. Darwin olvidó en su teoría el tercer tipo de variación genética que puede darse: aquellos cambios que no reportan ni perjuicio ni beneficio. Es por eso, que la selección natural, pese a su importantísimo papel en la evolución, no es la única forma de evolución que existe. Este tipo de cambios no tienen ningún papel sobre la eficacia biológica de los individuos que los llevan, por lo que varían aleatoriamente generación tras generación, pueden permanecer o perderse y constituyen otro mecanismo de constante evolución llamado deriva genética.

¿Es la evolución una escalera?
Otra idea interesante es que la teoría de la evolución de Darwin ha llegado a conocimiento de mucha gente en forma de una escalera, en la que los organismos evolucionan linealmente, y que el ser humano está en la cima de esta escalera de la evolución. Nada más lejos de la realidad. La evolución no actúa en forma de escalera, sino en forma de árbol. Ninguno de los organismos actuales está más evolucionado que otro, sino que su diseño ha sido optimizado en dirección distinta. Esto significa que el ser humano no está más evolucionado que una cucaracha, sino que al ser humano, le ha convenido más poseer un potente cerebro, mientras que a la cucaracha le ha convenido más ser un organismo pequeño capaz de moverse por el más mínimo orificio. Esto es un vago ejemplo para explicar el hecho de que es mentira que unos organismos son evolutivamente superiores a otros, todos los que viven a nuestro alrededor tienen un diseño óptimo para cumplir las funciones que le son necesarias para sobrevivir y reproducirse.


¿Y el ser humano, también evoluciona?
Obviamente, la respuesta es afirmativa, si bien la selección natural tiene muy poco efecto sobre nosotros, puesto que casi todos los individuos de nuestra especie sobreviven y se reproducen con facilidad. Nuestro mundo es menos exigente para esto, y por eso la presión selectiva es baja, casi todos los individuos se seleccionan para pasar sus genes a la siguiente generación. Es por eso que los seres humanos evolucionamos quizá de forma algo más lenta, y en nosotros hay otros mecanismos evolutivos como la deriva genética, que tienen más importancia que la selección natural.


Enlaces de interes:

http://www.youtube.com/watch?v=js2oQYxXc_Q

http://www.youtube.com/watch?v=DrgONOsy7z8

martes, 22 de octubre de 2013

¡Mi patata se está comiendo mi zanahoria!


¡Mi patata se está comiendo mi zanahoria!

Todos hemos oído habar de los transgénicos. Seguramente se nos han referido a ellos como algo casi demoníaco, antinatural y a todas luces tóxico y perjudicial para nuestra salud. Hay muchas leyendas circulando sobre si cada vez comemos más alimentos transgénicos sin darnos cuenta y que esto poco a poco puede perjudicar a nuestra salud.
Pero ¿es todo esto cierto en realidad?, ¿que es mito y que no?, y en esencia, ¿que es un transgénico?


Para empezar, un transgénico es un organismo al que se le ha introducido uno o más genes de otro organismo diferente. Es así de sencillo. Un gen, como describimos en el post “El código secreto de la vida: el ADN” es una unidad de ADN que sirve para fabricar una proteína, que es como un pequeño robot diseñado para cumplir una función.

Y ¿porqué son los transgénicos tan interesantes y a la vez tan polémicos? Pues porque se trata de manipular la naturaleza a nuestro antojo para provocar que un organismo tenga unas características que nos interesan. Esto de por sí invita a la polémica, como lo hace cualquier manipulación de la naturaleza, sin embargo, a nivel práctico, los transgénicos aportan muchísimas ventajas en muchos campos diferentes:
  • Los organismos transgénicos son muy interesantes para la salud, ya que por ejemplo se pueden utilizar para generar una serie de hormonas y otros componentes que son claves para la vida de algunas personas. Por ejemplo la insulina que utilizan las personas diabéticas, se produce con transgénicos, se puede introducir el gen de la insulina humana en bacterias y cultivar éstas para que la produzcan y luego purificarla para el uso de los pacientes. O podemos introducir el gen de la insulina humana en embriones de oveja para generar ovejas que den leche con insulina, para purificar después la insulina a partir de la leche. Esto mismo puede hacerse con otras muchas cosas como hormona del crecimiento, etc... que son necesarias para muchos tratamientos médicos.
  • Además hoy en día se están empezando a probar vacunas introducidas en vegetales, de forma que podrían en el futuro ayudar a la salud humana, dando lugar a vacunas comestibles. Nos vacunaríamos y protegeríamos de muchas amenazas al comer. Aunque el éxito y la seguridad de estos tratamientos, aún deben ser probados.
  • También tienen aplicaciones interesantes en la alimentación, ya que se pueden introducir genes en plantas para hacerlas resistentes a distintas plagas, o para hacer que crezcan más y lleguen a ser más grandes, haciendo que un cultivo produzca mucha más cantidad de alimento de lo que produciría de normal.
  • En cuarto lugar, los transgénicos juegan un papel importantísimo en la investigación biomédica. Muchas veces la mejor forma de entender la función de un gen es hacer que no funcione y observar que le pasa al organismo en cuestión, o hacer que funcione en donde no debería y ver que ocurre. Así podemos entender el papel que juegan muchos genes en los organismos, y que implicación tienen en muchas enfermedades humanas. Además hay enfermedades, como por ejemplo el Alzheimer, que sólo existen en los seres humanos, y para poder estudiarlas en animales hay usar organismos transgénicos que simulen la enfermedad.

    Estas son algunas de las muchas aplicaciones que tienen los transgénicos, sin embargo sobre ellos sigue planeando la sombra de su presunta falta de seguridad para nuestra salud.


   Respecto a ésto, es importante desmentir una serie de mitos, la inmensa mayoría de los transgénicos son absolutamente inofensivos para la salud. Como hemos dicho se trata simplemente de organismos con genes de otros organismos introducidos en su ADN, esto no representa en principio ningún riesgo para la salud. Hay incluso opiniones que dicen que comer organismos transgénicos puede provocar que nosotros mismos incorporemos parte de ese ADN modificado, y que eso pueda acabar provocándonos (según el gen del que se trate) incluso un cáncer. Esto no es que sea erróneo, sino que se trata de una auténtica barbaridad, una opinión sin ningún fundamento que lo único que demuestra es una total falta de conocimientos sobre fisiología, ya que, el ADN de los alimentos, igual que el resto de los componentes se degrada durante la digestión, por eso es rotundamente falso que un gen pueda llegar entero a una de nuestras células para provocar un cáncer.
    Por lo tanto los riesgos para la salud son absolutamente mínimos, aunque no nulos. Existen algunos tipos de transgénicos que provocan que el organismo crezca en exceso, y para ello, cuando se trata de animales, se provoca genéticamente un gran aumento de los niveles de hormona del crecimiento, que produce el organismo. Ésto en caso de ingerirlo directamente es posible que resultara en la ingestión excesiva de ésta hormona que provocaran alteraciones peligrosas de ésta hormona en nuestro organismo. Para transgénicos de éste tipo, y otros de naturaleza similar, es necesario por lo tanto un control de su seguridad para la salud, medidas que, pese a que su potencial riesgo no está todavía demostrado, ya se están dando.


    Como ven, dados la naturaleza no peligrosa de la inmensa mayoría de los transgénicos, y los mecanismos de control de la seguridad que se les aplican, y que permiten controlar aquella mínima parte de ellos que puedan conllevar algún riesgo, se puede por tanto afirmar que los transgénicos no representan una amenaza para la salud hoy en día.

   Sin embargo si que conllevan otros riesgos distintos y no menos importantes. Los riesgos ecológicos. Al generar organismos transgénicos resistentes a plagas o que crezcan más, etc, realmente estamos generando organismos que pueden ser más competitivos que el resto de sus competidores naturales, y que por tanto pueden llegar a desplazarlos hasta llevarles a la extinción. Esto es un riesgo gravísimo y por eso son importantísimos los mecanismos de control que se utilizan para evitar que los transgénicos se dispersen por la naturaleza.


      Por último queremos eliminar otro de los mitos que circulan alrededor de los transgénicos:
      Es realmente improbable que los transgénicos acaben con el hambre en el mundo. Lo que nos permiten los transgénicos es generar cultivos mas eficaces y que generen una cantidad de alimentos mucho mayor, en efecto suficiente para alimentar a mucha gente. Lo que los transgénicos no pueden conseguir es eliminar el egoísmo humano. Al final el hecho de que se produzca más alimento no conlleva una mejora en la alimentación de los más necesitados, sino que acaba en que las grandes empresas tengan una oferta mayor, y que los excedentes, en lugar de alimentar a los que lo necesitan, acaban siendo desechados.Ya lo decía Quevedo, “poderoso caballero es Don Dinero”.

     En definitiva, podemos concluir con que, basándonos en datos reales, podemos concluir que los transgénicos son una herramienta muy útil en muchas aplicaciones diferentes, que necesitan imperiosamente unas buenas medidas de control que garanticen su seguridad tanto para la salud como para el medio ambiente. Éstas medidas hoy en día han probado su éxito, dándonos por lo tanto la seguridad de que, hoy por hoy, no tenemos de que preocuparnos.


   



    Nota: En todo el post, y para simplificar, nos hemos referido de forma indiscriminada a los organismos transgénicos y a los organismos modificados genéticamente, pese a que, técnicamente, existen claras diferencias entre ellos. Consideramos que esas diferencias no son de interés para el lector.

   

Para los más escépticos, aquí tenéis un post con 10 estadísticas demoledoras sobre transgénicos: 





jueves, 10 de octubre de 2013

Premio Nobel de Fisiología y Medicina 2013


Premio Nobel de Fisiología y Medicina 2013

James E. Rothman, Randy W. Schekman y Thomas C.Südhof han sido galardonados muy recientemente con el prestigioso Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Seguro que todos hemos oído hablar de este prestigioso premio, aunque, la verdad es que para la mayoría resulta realmente complicado entender los descubrimientos que premia. Se trata de un galardón que todos admiramos pero no siempre entendemos el porqué de que alguien lo gane.


Este año el premio ha sido otorgado a tres investigadores que llevaban tiempo mereciéndolo. Tres hombres, que con sus estudios, revolucionaron nuestro conocimiento del funcionamiento de las células, así como del sistema nervioso. Sus importantes publicaciones datan de la década de los 80, y principios de los 90, y se trata de publicaciones sobre el tráfico de vesículas en las células. ¿que es eso?, y ¿porqué es tan importante?

Vayamos por partes. Primero que nada, debemos entender que una célula funciona como una ciudad, tiene que realizar una enorme cantidad de funciones, y éstas funciones están dividas en distintas partes de la célula. Algo tan simple como que si necesitamos coches y pan debemos ir a dos sitios diferentes, sería de locos que el pan y los coches se fabricaran y vendieran en el mismo sitio. Es un ejemplo tonto, pero pretende ilustrar que igual que en una ciudad es necesario un orden y una división de las tareas en distintos lugares, dentro de las células, ésto también es indispensable. Todas las células por tanto, están organizadas en distintos compartimentos, cada uno con distintas funciones.

Pues bien, igual que en una ciudad, necesitamos mecanismos de transporte para llevar los productos de un sitio a otro, las células también los necesitan. Y es aquí donde entran los descubrimientos de los galardonados. Como comentamos en el post “El código secreto de la vida:el ADN”, las células funcionan gracias a que producen un montón de pequeños “robots”, que están diseñados específicamente cada uno para realizar una determinada función (o unas pocas), el conjunto de todos estos “robots” es lo que hace funcionar a una célula. Estos “robots” son las llamadas proteínas. Sin embargo, en la célula existe una gran fábrica de “robots”, que produce gran parte de las proteínas, llamado RETÍCULO ENDOPLASMÁTICO. Pero evidentemente, no todas las proteínas trabajan en esta fábrica, muchas de ellas viajan a distintas partes de la célula, así que salen de la fábrica, y van a parar a a la oficina postal de la célula, el llamado APARATO DE GOLGI, del cual salen y se dirigen a todas partes dentro de la célula, e incluso algunas de ellas, se dirigen a fuera (por ejemplo muchas hormonas como la insulina o la adrenalina, son producidas en nuestras células y luego salen de ellas y se vierten a la sangre, para viajar por todo el cuerpo). Y para ello, igual que en una ciudad se usan los camiones para el transporte, en la célula, las proteínas que tienen que llevarse de un sitio a otro, viajan dentro de unas burbujas llamadas vesículas.


Sin éste transporte la vida eucariota no sería posible, ya que las células eucariotas no podrían funcionar. Randy W. Schekman descubrió u conjunto de genes importantísimo que regula este tráfico de vesículas, mejorando nuestro entendimiento de cómo las células controlan este proceso de envío de proteínas a distintas partes de la célula.


Por otro lado, hay que tener en cuenta, que estas vesículas, para descargar su contenido dentro de compartimentos de las células (o para descargarlo fuera de la célula) deben fundirse con la membrana de éstos compartimentos, o con la membrana plasmática si las proteínas deben verterse al exterior. Ésto se hace así porque las vesículas son literalmente burbujas de membrana, y pueden por tanto fusionarse con la membrana para descargar su contenido, y quedarse formando parte de ella (ver imagen). Para controlar que la vesícula ha llegado a su destino correcto, la “oficina postal”, les pone una etiqueta, se trata de una proteína en la superficie de la vesícula, de forma que sólo encajará con otras proteínas que sólo están presentes en su lugar de destino, así al encontrarse se unen y la vesícula se funde con la membrana y libera su contenido. De este modo, la célula se asegura de que la carga transportada por la vesícula llega a su correcto destino. James e. Rothman fue el descubridor de éste sofisticado mecanismo.


Por último, el trabajo de Thomas C. Südhof en este campo es no menos impresionante. En el post anterior “Los misterios del cerebro II: Las neuronas” comentábamos que las neuronas son como cables que llevan corriente eléctrica y que se encienden (o apagan) unas a otras, conectando entre sí. Sin embargo, no entramos a comentar cómo hacen esto. Cuando una neurona recibe un estímulo, se genera una corriente en eléctrica en ella, ésta corriente se genera porque al ser activada la neurona, se abren unas “compuertas” en ella que dejan pasar moléculas cargadas, entre ellas calcio (Ca2+). Cuand ésta corriente llega al extremo del “cable” (axón) de ésta neurona, allí, el Ca2+ provoca que unas vesículas que están allí esperando, se fusionen a la membrana por el extremo del “cable”, este cable está casi tocando con las “antenas” (dendritas) de otra neurona. Al fusionarse, éstas neuronas liberan unas moléculas que provocan que la siguiente neurona abra sus “compuertas” y se active. Así es cómo las neuronas se comunican entre sí*. Südhof descubrió cómo el Ca2+ hace que se fusionen las vesículas, y liberen su contenido, permitiendo se puedan comunicar las neuronas entre sí.


Además de el interés que tienen esos descubrimientos por si mismos, para entender el funcionamiento del organismo, hay que tener en cuenta que muchos trastornos neurológicos y/o hormonales tienen que ver con éste mecanismo, lo cual le da u n interés aún mayor a estos trabajos, incluso hay algunas publicaciones hoy en día que apuntan a que las causas del Alzheimer podrían estar relacionada con mecanismos des este tipo.

Sólo nos queda felicitar a los galardonados, para quienes este premio no es sino la guinda a unos excelentes y brillantes trabajos.





*Se trata de una simplificación del funcionamiento real


Nota: Durante todo el post, cuando nos referimos a células, nos estamos refiriendo únicamente a las células eucariotas.

viernes, 4 de octubre de 2013

Los misterios del cerebro II: Las neuronas


Los misterios del cerebro II: Las neuronas

¿Han volado alguna vez? Si lo han hecho, seguro que han reparado en lo maravilloso que resulta viajar en un vehículo que pesa toneladas y aun así se sostiene en el aire. Los seres humanos hemos sido capaces de sobrepasar nuestras propias limitaciones físicas, consiguiendo algo que solo estaba al alcance de unos cuantos animales. Hemos sido capaces de construir máquinas voladoras capaces de transportar a cientos de personas a enormes distancias. Si no han volado nunca, seguro que han manejado un teléfono alguna vez, seguro que han sentido el poder de hablar con alguien que tenemos a kilómetros de distancia. Así como, seguro que también han podido observar cómo el ser humano ha sido capaz de poner los pies sobre la luna. Sin duda son cosas que todos los habitantes de los países desarrollados tenemos más que asumido, cosas que nos resultan de lo más normal. Sin embargo, resulta realmente estremecedor parar a reflexionar sobre la complejidad de cada una de estos logros, como resulta estremecedor, incluso más todavía, pensar que el ser humano ha sido capaz de logros impresionantes como esos o incluso mejores, gracias a una simple asociación de células, gracias a una red de células conectadas entre sí que forman el órgano más complejo, misterioso e impresionante de todos: el cerebro.

Estas células son las famosas neuronas. Pero ¿qué tienen de especial estas células?, ¿cómo pueden llegar a realizar razonamientos y funciones tan complejas?

Bien, empecemos por el principio. Una neurona es una simple célula, en esencia igual que todas las demás, aunque la diferenciación celular, de la que hablábamos en el post anterior, las hace algo distintas, ya que tienen una serie de particularidades. Podemos dividir a la neurona en tres partes:

  • Las dendritas: Son las antenas de la neurona, donde por lo general se reciben los “cables” de otras neuronas que conectan con ellas
  • El soma: Es el cuerpo de la célula, donde se encuentra el núcleo y donde se decide si se enciende o no una neurona (Ver abajo)
  • El axón: Es el cable de la neurona por donde envía la señal eléctrica a otras neuronas, cuando esta neurona se enciende. Normalmente conecta con las dendritas de otras neuronas.


Un modelo muy simple para entender el funcionamiento de las neuronas es entender que funcionan como un cable con un interruptor. Una neurona puede estar encendida, o apagada. Si está encendida por ella pasa una corriente eléctrica. Si está apagada esta corriente no pasa. Estas neuronas se asocian por lo tanto unas con otras como cables interrumpidos. Cada neurona, cuando está encendida, transmite la señal eléctrica a la siguiente, y esto hace que la siguiente se encienda, y deje pasar por ella la corriente, y así sucesivamente, llevando esta corriente eléctrica por distintos circuitos para cumplir distintas funciones.

Para entender un ejemplo de cómo pueden llevarse a cabo distintas funciones corporales mediante éste sistema imaginemos un ejemplo de una posible situación: Una persona acerca demasiado su mano a un fuego, sin darse cuenta, entonces, unas células especiales que están presentes en nuestra piel y que detectan temperaturas demasiado altas, se encienden, enviando una señal química a una primera neurona. Esta señal química provoca que esta neurona se encienda y envíe una señal a otra, y está provoca que otra se encienda al enviar su señal, y así sucesivamente. En un determinado momento, una señal urgente llega hasta las neuronas que conectan con los músculos del brazo. Estas, al encenderse, provocan que se contraigan ciertos músculos, que hacen que retiremos inmediatamente el brazo*.
Imaginando la enorme cantidad de neuronas que tenemos en nuestro cerebro, y por lo tanto la cantidad de combinaciones de conexiones posibles, podemos hacernos una idea de la potencia real de nuestro cerebro.

Sin embargo, la cosa no acaba ahí. Como hemos dicho, el antes comentado es un modelo muy simple que permite entender con claridad cómo funcionan las neuronas, pero, por supuesto, el funcionamiento real es más complejo, y esto es así por varias razones.

En primer lugar, las neuronas no sólo provocan que otras neuronas se enciendan, sino que existen dos tipos generales de neuronas, unas que provocan que las neuronas con las que conectan se enciendan, llamadas neuronas principales, y otras que provocan que las neuronas con las que conectan se apaguen, llamadas interneuronas.
Neurona principal marcada con fluorescencia verde


Interneuronas
En segundo lugar, cada neurona no sólo conecta con otra, sino que puede conectar con muchas otras, conectando entre sí varios circuitos y pudiendo tener de forma indirecta distinto efecto sobre unos que sobre otros (por ejemplo haciendo que se encienda una neurona principal de un circuito y una interneurona de otro), disparando así el número de combinaciones posibles.

Por último, una neurona no tiene solo dos posiciones, encendido (1) o apagado (0), sino que tiene un sinfín de grados de encendido (0; 0.000000001; 0.000000002; 0.000000003.......1), de forma que como a una misma neurona le llegan distintas señales de distintas neuronas, unas que le dicen que se encienda y otras que le dicen que se apaguen, todas estas señales se sumarán en el soma de la neurona y de ahí saldrá el grado de encendido final que da la neurona. Además, no todas las neuronas conectan con otras a través de las dendritas, sino que pueden conectar más cerca o menos del soma, lo que hará que la señal recibida por la neurona receptora sea más o menos fuerte respectivamente, a la hora de sumar las señales.

Todo esto multiplica exponencialmente las posibles combinaciones de estados de las muchísimas neuronas que forman los muchísimos circuitos del cerebro, y puede hacernos imaginar porqué nuestro cerebro tiene semejante potencia. Las funciones concretas de cada circuito son todavía desconocidas en la mayoría de los casos para la ciencia. Lo que sí que podemos entender es cómo se organizan de esta manera las distintas partes del cerebro para encargarse cada una de distintas funciones, algo que paso a paso, iremos desglosando a lo largo de la serie, Los misterios del cerebro. Sin embargo debemos tener presente es que todas, absolutamente todas las impresionantes funciones del sistema nervioso, desde sensaciones como miedo o euforia, hasta los más complejos razonamientos, pasando por los recuerdos, nacen de esta asociación entre pequeñas e insignificantes células. Da vértigo pensarlo.



* Nadie debe caer en pensar que este es el funcionamiento exacto de esta función, se trata de un mero ejemplo para ilustrar cómo funciona el cerebro en general, no una explicación exacta de ese fenómeno en particular.